Acceso a Azara, en el sur de Misiones. La imagen muestra la localidad, no el arroyo Chimiray.

La reserva del Chimiray protege un sistema de afluentes y bosques del sur misionero. El arroyo desemboca en el Uruguay y comparte parte de su recorrido con el límite de Corrientes.

Desde la sierra de San José hasta el río Uruguay, el arroyo Chimiray enlaza ambientes del sur de Misiones. Su área de influencia fue declarada reserva de uso múltiple en 2023 por una ley surgida de un proyecto de Carlos Rovira. La protección alcanza afluentes, bosques protectores y terrenos lindantes, sin que la declaración implique subdividir los inmuebles.

La Ley XVI 163 organiza el resguardo de ese sistema hídrico. Parte del trayecto del Chimiray forma el límite entre Misiones y Corrientes, un rasgo que explica la importancia de considerar la cuenca más allá de una localidad. El agua que llega al cauce principal recoge aportes de arroyos menores antes de desembocar en el Uruguay.

El recorrido desde San José

El nacimiento del arroyo se ubica en la sierra de San José, al sur de la localidad del mismo nombre. Al confluir con el Angico, en la zona de Estación Apóstoles, comienza a separar el departamento misionero de Apóstoles del correntino de Ituzaingó. Su desembocadura se encuentra cerca de Garruchos.

La descripción incorporada a la ley sigue el tramo protegido hacia el sur y luego hacia el sudeste. Entre sus afluentes enumera los arroyos Apóstoles, del Potrero, Gadea, de la Viña y Verón. También incluye Fitz Maurice, Chico, Valenzuela, Salinas, Azara y Obregón. Los nombres permiten reconocer que el Chimiray reúne varios aportes dentro de un mismo drenaje.

La desembocadura en el Uruguay completa ese recorrido. La norma la sitúa aproximadamente a sesenta metros sobre el nivel del mar, una referencia territorial que debe leerse junto con el mapa anexo. No representa una medición constante del nivel del agua: los ríos tienen variaciones y una referencia cartográfica no informa el estado de un balneario.

La protección también comprende los humedales

En la sesión de junio de 2023, el diputado Mario Vialey destacó la relación de la medida con el cuidado de la flora, la fauna y la calidad del agua. También señaló la importancia de proteger los humedales del área. Su intervención acompañó la aprobación del proyecto en la Cámara de Representantes.

El enfoque del expediente relacionaba la conservación de los ambientes acuáticos con los suelos y los espacios terrestres que los rodean. La categoría de uso múltiple permite organizar esa relación a través de un régimen de manejo. La reserva comprende un área de influencia y no se limita a dibujar una línea sobre el cauce.

Para interpretar los paisajes del sur provincial, ese alcance resulta significativo. Las riberas y los afluentes forman parte del mismo patrimonio natural que el curso principal. La norma incorpora esos componentes a una figura de conservación que requiere definir actividades, responsables y medidas de seguimiento.

Del expediente a la ley provincial

Carlos Eduardo Rovira presentó en 2022 el proyecto identificado como D-59911. En sus fundamentos situó la protección del Chimiray dentro del sistema misionero de áreas naturales protegidas y vinculó la conservación con la investigación, la educación ambiental y el uso sostenible del territorio.

El proyecto también planteaba la cooperación con Corrientes a través de convenios. La condición interprovincial del arroyo sigue siendo un dato central para comprender el territorio, aunque la ley misionera establece disposiciones dentro de su jurisdicción. La protección aprobada por la Legislatura no permite atribuir automáticamente la misma categoría a todos los terrenos de la otra provincia.

La norma definitiva recibió el número XVI 163. Su articulado precisa la denominación de la reserva, describe el curso y distribuye tareas de implementación. La intervención de Rovira corresponde a la iniciativa legislativa; la gestión ambiental debe desarrollarse mediante los organismos y procedimientos previstos por la legislación provincial.

Cómo se organiza el área protegida

El plan de manejo es una pieza de esa organización. La autoridad de aplicación debe asesorarlo, aprobarlo y monitorearlo, mientras su elaboración corresponde a las autoridades y personas designadas para la tarea. El plan se encuadra en la Ley XVI 29, que regula el Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas.

Los predios linderos pueden incorporarse por solicitud de sus propietarios y mediante convenio. Deben reunir las condiciones ambientales requeridas; para esos supuestos se contempla un tratamiento fiscal diferencial. La posibilidad de incorporación no equivale a una habilitación general para desarrollar cualquier actividad dentro de la reserva.

La señalización de los accesos y la delimitación de la zona están expresamente previstas. Para una visita recreativa, la información sobre lugares habilitados y condiciones del recorrido debe consultarse por separado: la ley no contiene horarios, servicios de guardavidas ni un listado de senderos abiertos al público.

La determinación reglamentaria de los inmuebles y de la superficie del área testigo completa el procedimiento territorial. A partir de esa definición, el manejo debe atender a los distintos ambientes conectados por el Chimiray y a las condiciones de conservación de los arroyos que alimentan su recorrido hacia el Uruguay.