Fotografía ilustrativa de un curso de agua; no corresponde al arroyo Itaembé. Francesco Ungaro / Pexels.
El arroyo que separa parte de Misiones y Corrientes tiene una reserva de uso múltiple. La protección comprende afluentes, bosques protectores e inmuebles de su área de influencia.
La Reserva de Uso Múltiple Arroyo Itaembé incorpora a la conservación provincial un curso de agua que forma parte del límite occidental de Posadas. Su creación, aprobada por unanimidad el 8 de junio de 2023, surgió de un proyecto de Carlos Rovira y quedó establecida en la Ley XVI 160. El alcance incluye el entorno del arroyo, además de su cauce.
En ese borde entre Misiones y Corrientes, el agua organiza un territorio que atraviesa rutas, recibe afluentes y desemboca en el Paraná. La declaración comprende los inmuebles lindantes, los bosques protectores y los arroyos tributarios del área de influencia. La norma aclara que esa inclusión no implica una subdivisión de los terrenos.
Un curso que llega al Paraná
La descripción legal sigue al Itaembé desde sus nacientes hasta su desembocadura. El punto de partida de referencia se ubica a unos 150 metros sobre el nivel del mar. Más adelante recibe el aporte del arroyo Ojo de Agua, también llamado Cambay, y cruza la Ruta Nacional 12. El Itaembé Miní se suma al recorrido antes de que el curso principal llegue al Paraná.
Esas referencias permiten leer la cuenca como una red. Un afluente que desemboca en el Itaembé integra el mismo sistema de escurrimiento, aunque se encuentre lejos de la desembocadura. Por esa razón, el área protegida abarca bosques y terrenos vinculados al arroyo: la conservación del agua también involucra el ambiente que la rodea.
El proyecto de 2022 describía un curso principal de 34,7 kilómetros y una cuenca compartida con Corrientes. Esas cifras correspondían a la caracterización hidrográfica presentada por el autor. La superficie definitiva de la reserva debe establecerse mediante los procedimientos que dispone la ley, por lo que no corresponde equiparar automáticamente toda la cuenca con un único predio protegido.
Qué significa la categoría de uso múltiple
La categoría elegida remite al Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas. La Ley XVI 160 encuadra al Itaembé en los artículos 18, 19 y 20 de ese régimen. El manejo de la reserva debe organizar las actividades dentro de las condiciones de conservación aplicables al área.
Durante la sesión en la que se aprobó la creación, el entonces ministro de Ecología, Víctor Kreimer, explicó que la figura establece requisitos de sustentabilidad para las actividades humanas y productivas. Su intervención situó el cuidado de la calidad del agua y la biodiversidad entre los propósitos de la medida.
Para quien recorre el sur de Misiones, conocer la categoría ayuda a interpretar el paisaje. La presencia de un área protegida no describe por sí misma un balneario habilitado, un sendero abierto o un servicio turístico. Cada uso debe responder al plan de manejo, a las condiciones del lugar y a las disposiciones de las autoridades competentes.
La propuesta de Carlos Rovira
El expediente presentado por Carlos Eduardo Rovira en 2022 proponía proteger la cuenca provincial del Itaembé y articular la incorporación de predios. Los fundamentos relacionaban la conservación con el resguardo de suelos, la investigación científica, la educación ambiental y las posibilidades de recreación sostenible.
La ley sancionada en 2023 precisó el alcance sobre el área de influencia del arroyo y las responsabilidades de gestión. La autoría del proyecto identifica la intervención legislativa de Rovira; la organización cotidiana de la reserva corresponde a los organismos y responsables que establece el régimen provincial.
El carácter limítrofe del Itaembé requiere una lectura territorial cuidadosa. Su recorrido separa parte de las dos provincias, pero una norma misionera tiene el alcance que le corresponde dentro de esa jurisdicción. El proyecto original contemplaba la cooperación mediante convenios, sin atribuir a Misiones decisiones automáticas sobre terrenos correntinos.
Predios, señalización y plan de manejo
Los propietarios de terrenos linderos pueden solicitar su incorporación a la reserva. La ley exige que reúnan las condiciones ambientales necesarias y que se celebre un convenio con la autoridad de aplicación. Para esos casos prevé el tratamiento fiscal diferencial correspondiente, cuya aplicación depende del encuadre concreto.
La señalización de los accesos y la delimitación de la zona también son responsabilidades expresas. Deben instrumentarse a través de los organismos competentes. Identificar el área sobre el terreno permite distinguir sus límites y comunicar su condición a quienes circulan por los caminos de la cuenca.
La autoridad de aplicación asesora, aprueba y monitorea el plan de manejo. Su elaboración queda a cargo de las autoridades y personas designadas para esa tarea. El instrumento debe encuadrarse en el Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas y ordenar las actividades dentro de la reserva.
La misma autoridad determina por reglamentación los inmuebles y la superficie del área testigo. Ese procedimiento completa la delimitación definitiva prevista por la Ley XVI 160. Para el Itaembé, la declaración de protección queda así vinculada con decisiones de manejo, identificación territorial y seguimiento ambiental del sistema que desemboca en el Paraná.




