Vista desde el Cerro Mbororé en Panambí, enero de 2021.
La mirada sobre el Uruguay reúne selva ribereña y memoria de la batalla de 1641. La protección del cerro abarca el paisaje donde se encuentran ambas historias.
El Cerro Mbororé, en Panambí, conserva un paisaje ligado a la defensa de los pueblos guaraníes frente a las expediciones esclavistas del siglo XVII. Sobre la costa del Uruguay, el área obtuvo la categoría provincial de Paisaje Protegido en 2018, a partir de una iniciativa de Carlos Rovira.
El acceso se vincula con la Ruta Provincial 2, la costera del Uruguay. Turismo de Misiones lo sitúa a unos siete kilómetros del centro de Panambí y lo incorpora entre los puntos de interés del Camino de los Jesuitas. Desde la altura se observa el río y la vegetación de sus márgenes, una geografía que tuvo importancia en los movimientos de la batalla.
La vuelta del río en la historia de Mbororé
El 11 de marzo de 1641 se produjo el enfrentamiento principal entre fuerzas guaraníes de las misiones jesuíticas y los bandeirantes procedentes de la región de San Pablo. Las incursiones buscaban capturar personas para esclavizarlas. La resistencia combinó el combate desde embarcaciones con el apoyo de quienes estaban apostados en tierra, aprovechando las características de la ribera.
La Vuelta de Mbororé ofrecía un recodo del Uruguay con márgenes cubiertas de vegetación. En esa disposición del terreno, las fuerzas guaraníes encontraron una posición para enfrentar el avance enemigo. Ignacio Abiarú estuvo al mando de combatientes que actuaron desde las canoas, mientras otros grupos sostenían la defensa desde las orillas.
Los combates continuaron durante varios días y terminaron con la retirada de los bandeirantes. La victoria frenó aquellas incursiones sobre las reducciones y ocupa un lugar central en la memoria regional. El nombre del cerro permite ubicar un escenario de esa historia, aunque el enfrentamiento comprendió movimientos y posiciones en una extensión mayor del territorio.
La conmemoración remite a sociedades y conflictos del siglo XVII. Los protagonistas guaraníes defendieron sus comunidades en un espacio que atravesaba las jurisdicciones coloniales de entonces. La visita al paisaje permite reconocer esa escala regional y la importancia del río para desplazarse, comunicarse y organizar una defensa.
Qué superficie protege la ley
La Ley XVI N.º 123 comprende dos inmuebles de la colonia y municipio Panambí, en el departamento Oberá. El lote 26A tiene 48 hectáreas, 36 áreas y 95 centiáreas; el 26B suma 4 hectáreas, 68 áreas y 52 centiáreas. La superficie conjunta es de aproximadamente 53,05 hectáreas. Los dos figuran a nombre de la provincia de Misiones.
El proyecto D-39720/13, de Rovira, había planteado la protección del lugar y la preparación de un plan de manejo. La ley finalmente aprobada estableció la denominación Cerro Mbororé y asignó a la autoridad de aplicación un plazo de 365 días, contado desde su publicación, para instrumentar ese plan. El plazo es una obligación fijada por la norma; por sí mismo no demuestra la fecha en que cada tarea se ejecutó.
La categoría elegida contempla el valor del paisaje y su relación con la cultura. En Mbororé, el motivo histórico convive con la conservación de una porción de selva ribereña. El resguardo comprende los terrenos delimitados por la ley y se integra al Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas.
El monte que acompaña al cerro
Al proponer la protección en 2013, Rovira describió un remanente de selva ribereña con laureles y guatambúes, y señaló el valor de sus árboles como fuente de semillas. Esa descripción corresponde a los fundamentos de la iniciativa; orientó el pedido de conservación de la franja de monte junto al Uruguay.
La propuesta de manejo daba importancia a mantener la unidad ambiental del cerro y a conservar sus rasgos paisajísticos. Incluía educación ambiental, interpretación de la naturaleza y participación social. En la misma planificación se consideraba su relación con la Ruta Costera 2, desde donde el área se conecta con otros recorridos del este misionero.
La protección aprobada en 2018
La ley fue sancionada el 21 de junio de 2018, promulgada el 4 de julio y publicada el 6 de julio. Son tres momentos distintos de su tramitación. La publicación en el Boletín Oficial fijó la referencia para contar el plazo del plan de manejo previsto en el artículo tercero.
La delimitación incluye los lotes 26A y 26B y los identifica mediante mensuras y referencias catastrales. Ambos pertenecen a la provincia. Esa precisión permite conocer el territorio alcanzado por la categoría de Paisaje Protegido: la declaración recae sobre esos inmuebles, aunque el río, la vegetación y las referencias históricas continúen fuera de sus límites.
Si vas a recorrer el cerro, consultá previamente las condiciones de acceso. Permanecé en los sectores habilitados y respetá las indicaciones del personal. La entrada desde la costera conduce a un paisaje protegido donde el recorrido por el monte y la lectura de la batalla se encuentran junto al Uruguay.




