Misionerita ocupa un lugar preciso en los actos escolares y oficiales de Misiones: se canta después del Himno Nacional Argentino. Esa presencia está establecida por la Ley VI 97, que reconoce como canción oficial de la provincia la galopa de Lucas Braulio Areco y dispone su enseñanza en los establecimientos educativos comprendidos por la norma.

El antecedente fue el Decreto 813 del 23 de junio de 2000, firmado por el entonces gobernador Carlos Rovira. La decisión otorgó carácter oficial a una obra que ya tenía décadas de circulación musical. La ley, antes numerada 3910, incorporó después ese reconocimiento al ordenamiento provincial y precisó su lugar dentro de la educación y las ceremonias públicas.

La autoría artística corresponde a Areco. El decreto y la legislación pertenecen a otro momento de la historia de la canción: el de su adopción como símbolo provincial. Esa secuencia permite distinguir la creación musical, su difusión entre intérpretes y públicos y las decisiones institucionales que la llevaron a los actos de las escuelas misioneras.

Una obra que llegó al piano, la guitarra y el cine

Areco compuso Misionerita entre 1943 y 1958. El estreno junto a Ariel Ramírez tuvo lugar el 15 de abril de 1958 en el Club del Progreso de Posadas, en una interpretación de piano y guitarra. Aquel encuentro reunió al autor con el pianista santafesino, uno de los músicos que contribuyeron a la difusión de la obra.

En 1973, la voz de Jovita Díaz llevó la canción a Argentinísima II, donde representó a Misiones. Su recorrido por arreglos y versiones antecedió largamente a la oficialización de 2000. Para entonces, el nombre de Areco ya estaba ligado a una producción que comprendía música, literatura y artes plásticas.

El compositor había nacido el 26 de marzo de 1915 en Santo Tomé, Corrientes, y desarrolló buena parte de su actividad en Misiones. Esa fecha de nacimiento fue elegida por la legislación provincial para instituir el Día de la Canción Oficial de Misiones. Cada 26 de marzo, la conmemoración de la obra queda unida a la de su autor.

Lo que la ley lleva a las escuelas

La Ley VI 97 establece tanto la interpretación pública como el aprendizaje de Misionerita. Su alcance educativo comprende establecimientos públicos de gestión estatal y privada dependientes de los organismos provinciales que enumera: el Consejo General de Educación, el Ministerio de Educación y el Servicio Provincial de Enseñanza Privada.

Por eso, la relación de la canción con la escuela tiene dos instancias. Se aprende durante la trayectoria educativa y se interpreta en las ceremonias, después del Himno Nacional. La norma incorpora la letra y la música como anexo, conservando una referencia de la obra reconocida oficialmente.

La denominación legal también precisa su género: galopa misionera. Para quien se acerca al repertorio regional, ese dato permite ubicar a Misionerita dentro de una producción musical diversa, en la que conviven otros ritmos y formas de canción. El carácter oficial no modifica su autoría ni borra el recorrido que tuvo antes de ingresar al protocolo de los actos.

La fecha del 26 de marzo agrega una ocasión específica para trabajar sobre la canción y sobre Areco. El calendario escolar reúne así la interpretación habitual con una conmemoración anual, asociada al nacimiento del músico. La ley no asigna a esa jornada un arreglo nuevo ni un intérprete exclusivo: identifica la obra y al compositor homenajeado.

Las versiones y los símbolos de cada localidad

La difusión de canciones oficiales también tuvo una expresión discográfica. En 2021, el antecedente legislativo de un registro provincial de símbolos municipales reseñaba el volumen I de Símbolos y canciones oficiales: diecinueve temas grabados en estudios de Misiones con la participación de más de ochenta músicos de la provincia.

El disco incluía el Himno Nacional y Misionerita, junto con diecisiete canciones de municipios. En la versión de la obra de Areco participaban Luz del Carmen Basabez, Vanessa Avellaneda, Patricia Silvero, Vicente Olguín y Rodolfo “Rody” Sánchez. La interpretación del Himno reunía a Cecilia Moya, Cecilia Simonetti y el grupo Enarmonía.

Esa producción permitía escuchar en una misma colección símbolos de escalas distintas. Misionerita representaba a la provincia, mientras que otras obras estaban vinculadas con localidades determinadas. Es el caso de Posadeña linda, de Ramón Ayala, reconocida como canción oficial de Posadas por la Ordenanza 1428 de 2004.

El trabajo sobre símbolos locales tenía, además, antecedentes en el Programa de Revalorización de la Identidad Misionera, desarrollado desde 2017. Sus actividades comprendían canciones, banderas, escudos y murales de las localidades. Desde 2019, el programa Recuperando nuestra historia acompañaba la recolección y el registro de relatos y documentación municipal.

En ese recorrido, las grabaciones daban acceso a voces y repertorios de diferentes puntos de Misiones. La versión de Misionerita incorporada al volumen colectivo reunía a cinco intérpretes, mientras la norma provincial mantenía para la canción una ubicación común en los actos: inmediatamente después del Himno Nacional Argentino.